domingo, 5 de mayo de 2013

Texto que puede tomarse como ejemplo de análisis cultural


La literatura oral de los pueblos originarios
Nuevo Diario - Santiago del Estero


Especial para Suplemento Cultura de Nuevo Diario / domingo, 20 de febrero de 2011


Por Rosa María Conca. Frente a los permanentes embates de aculturación sufridos y a las tendencias homogeneizantes de la globalización, la literatura oral de los pueblos originarios se muestra como vehículo de expresión de quienes no tienen voz en la cultura hegemónica dominante.

En este artículo me referiré a relatos de transmisión oral de los pueblos originarios del Gran Chaco, recogidos por un grupo de misioneros y publicados por Mercedes Silva, quien vivió más de veinte años junto con los Tobas, en Pampa del Indio, Chaco. A través de los mismos, aspiro a mostrar sus contenidos simbólicos, la cosmovisión, el mundo espiritual y ético de una cultura milenaria que lucha por sobrevivir.

En general, los relatos manifiestan la profunda espiritualidad de los pueblos originarios de esa región, la simpleza y profundidad de sus mensajes, que transmiten a través de imágenes sugerentes cargadas de humanidad, la sabiduría milenaria de los ancestros.

Respecto de la cosmovisión que se evidencia en los relatos, cabe señalar que los pueblos originarios se conciben como parte del universo, de la vida, de la naturaleza y se definen por esa pertenencia. Los Mapuches, por ejemplo, se denominan, en su lengua como “gente de la tierra”.

Relatos

En los relatos, los personajes, en su mayoría, son animales: tienen más conocimientos y mayor vinculación con las fuerzas espirituales que los seres humanos. Estos, más débiles e indefensos, necesitan la ayuda de los otros seres vivos para sobrevivir. Así, por ejemplo, en distintos relatos, Kabaré, el
Carancho, (personaje con poderes secretos), obtiene el fuego por primera vez quitándoselo a un ser poderoso y lo comparte con “la gente”  También enseña a producir y utilizar el fuego.

A veces, el hombre se identifica también con fenómenos naturales a los que intenta explicar: “Dicen que antiguamente la lluvia era un hombre, un hombre de agua que vivía en la tierra”.
… “Tokjnaj no para un momento y va de acá para allá, montado en su mula mañera, que cada tanto patea, —y esos son los truenos—. Anda envuelto hasta la cabeza en su poncho de flecos larguísimos, que son los chorros de agua cuando llueve, y cada tanto asoma los ojos entre el poncho; así se forman los relámpagos, como reflejos de su mirada terrible”.

Por otra parte, los distintos escenarios en que transcurren las acciones muestran los planos o niveles de existencia según la cosmovisión indígena: el más elevado es el cielo donde reina el frío y habitan los seres poderosos; el más profundo son las aguas. A veces, estos planos están unidos por un eje central lo que facilita la movilidad. Son muy frecuentes las transformaciones al pasar de un nivel a otro: “El águila juntó fuerza un rato y salió volando de nuevo, pero sola. Subió, subió y subió y llegó hasta el cielo. Ahí se quedó para siempre, convertida en una estrella muy brillante”.

En muchas culturas originarias, se reitera la referencia al “árbol cósmico”, “puente entre el cielo y la tierra”, símbolo del misterio de la vida. En los relatos del ciclo arcaico, la avaricia y la falta de solidaridad entre las personas destruyó el árbol y por el hueco que dejó al desaparecer, sólo los hombres con poderes especiales pueden subir al cielo a buscar el alma robada de algún enfermo.

Cabe señalar que los relatos de los orígenes tienen carácter sagrado. Al ser repetidos en ritos, ceremonias de iniciación, generan conductas y contribuyen a un determinado ordenamiento social. Los personajes míticos realizan acciones simbólicas que deben ser interpretadas y sirven de guía en la formación de nuevas generaciones. La intención de enseñar se ve enriquecida en estos relatos, por la fantasía y la intención poética:

“Los Mocoví creían en un árbol, que en su idioma llamaban Nalliagdiguá, de altura tan desmedida que llegaba desde la tierra al cielo. Por él, de rama en rama, ganando siempre mayor elevación, subían ellos a pescar de un río y lagunas muy grandes que abundaban de pescado regaladísimo. Pero un día en que una vieja no pudo pescar cosa alguna y los pescadores le negaron el socorro de una limosna para su mantenimiento, se irritó tanto contra la nación Mocoví que, transfigurada en gusano, tomó el ejercicio de roer el árbol y no desistió hasta derribarlo en tierra, con increíble sentimiento y daño irreparable de toda la nación Mocoví”

Estos relatos antiguos promueven el compartir, la solidaridad, como valores fundamentales para la vida en comunidad. Por eso, la desatención y abandono de los más débiles son conductas que originan privaciones y daños irreparables por lo que son severamente castigadas.

En cuanto a las formas literarias, las narraciones presentan frecuentes diálogos lo que confiere dinamismo a  las acciones. Muchas de ellas podrían ser representadas. Las enseñanzas van, a veces, salpicadas de humor, ironía, recursos que facilitan la aceptación de contenidos de gran tensión. Por ejemplo, dos piojitos en un mosquitero “conversaban y jugueteaban” en representación de sus dueños, para despistar a la Bruja.

Mitos

En “Los hijos del Tatú”, mito fundante de la cultura Qom, los niños protagonistas están perdidos. Aparece la “ayuda sobrenatural” bajo la forma de una palomita que les adelanta lo que iba a ocurrir y les indica cómo debían proceder: la anciana (ser espiritual que representa el mal) debía ser destruida, así como todo lo que se desprendía de ella como negativo (víboras pequeñitas en su seno). Sin embargo, debían recibir y desarrollar lo positivo (perros chiquitos en otro seno).
Finalmente, y después de distintas peripecias, “todos se quedaron en el cielo convertidos en una constelación”.

Se destacan en este relato, distintos símbolos polivalentes. Se podría interpretar que el sufrido pueblo Qom, en la búsqueda del ideal (el Padre), debe realizar distintos aprendizajes, superar muchos obstáculos, para acceder a un nivel más alto de realización.

La “ayuda sobrenatural” se presenta, pues, bajo la forma de un mensajero, un ser bondadoso que aporta esperanza en la búsqueda de soluciones. Se trata, a veces, de seres aparentemente insignificantes (como una mosca, una paloma o un perro sarnoso), pero que recompensan las buenas acciones y contribuyen a la superación de los obstáculos. Por ejemplo, el perro sarnoso, rechazado por todos, ayuda al matrimonio que lo recogió indicándole cuál era la mejor leña para conservar el fuego y enfrentar las tinieblas. La sabiduría toba alerta sobre las  consecuencias de los propios actos: las buenas acciones generan situaciones positivas y las personas negativas, egoístas e individualistas encuentran sólo “tinieblas”. Sólo el fuego de las buenas acciones disipa las tinieblas. En la memoria colectiva de los pueblos indígenas, las catástrofes o grandes sufrimientos se asociaban con ciertas conductas humanas que provocaban la ira de fuerzas incontrolables. La inseguridad, el temor de que volvieran a repetirse originaban los tabúes que señalaban lo prohibido, lo vedado en la comunidad.

La mujer que no cumplía con los mandatos ancestrales establecidos se transformaba en Nsoxoi, “bruja caníbal”.

“La hija de la bruja”

El relato “La hija de la bruja” muestra, sin embargo, que la hija puede resolver su vida a partir de decisiones personales, evadiendo el mandato familiar. De este modo, después de superar fuertes obstáculos, accede a la formación de una familia feliz.
No sólo los tabúes inspirados en el temor a fuerzas incontrolables regulan las conductas. A veces, éstas son modeladas por la intervención de un poder benéfico que “pone límites” a las conductas negativas y las reencauza en la convivencia armónica de la comunidad. Tal es el caso presentado por el relato “El pájaro carpintero”. El suegro (el Sr. Siete Estrellas), castiga el orgullo y agresividad de su yerno (el Carpintero), lo persigue “desde las estrellas hasta el fondo del agua” y coloca una raya sobre su lomo. Carpintero aprende la lección por eso la mediación de su esposa logra su liberación.

De cualquier modo, para que todos recuerden lo ocurrido en el futuro, Carpintero conserva “el lomo blanco en señal de su castigo”.

En el “ciclo histórico”, los relatos muestran cómo los indígenas ya no sólo actúan por influencia de poderes sobrenaturales benéficos o maléficos, sino también por imitación de nuevas prácticas observadas en los extranjeros como por ejemplo, la doma de caballos. Sin embargo, en “El origen de la tormenta”, el  relato alerta sobre las consecuencias de esta nueva etapa: el protagonista (el zorro), termina despedazado por el caballo.

Este relato que podríamos ubicar en los comienzos del siglo XVII, plantea simbólicamente, la situación de injusticia que viven los indígenas por parte del patrón (encomendero) y de otros hermanos que al protagonista a buscar nuevos horizontes con “la ayuda” del águila, símbolo del conocimiento y la sabiduría. Esta, finalmente, pasa a formar parte del cielo como estrella y el protagonista se transforma en tormenta expresando quizás la libre conmoción de las fuerzas cósmicas contra los atropellos terrenales.

En  “La Mordedura del Hombre”, del mismo ciclo, la comunidad está representada por distintos tipos de víboras: cascabel, lampalagua, culebras, etc. El único hombre mencionado muerde a la víbora y le ocasiona la muerte. El relato sugiere dos mundos enfrentados que no pueden coexistir pacíficamente. La invasión extranjera, cuantitativamente menos importante, somete, destruye,  por la superioridad de sus armas mortales. Respecto de los héroes míticos mencionamos anteriormente, el Kañagayí, Canagachí o Chiiquí. El carancho: héroe de la cultura Qom, representa el modelo a imitar que despierta admiración. El Guayapa lachigí o Huaxayagá cachiguí, “el zorro sagaz”, refleja al común de los mortales, con sus ambigüedades y contradicciones. El héroe de la cultura wichí: Tokjuaj, que cambió el mundo y lo hizo como es ahora, se presenta como: divertido, cambiante, inteligente y poderoso.

Cuentos de identidad

Consideración especial merecen las narraciones que más directamente se refieren a la identidad de los pueblos originarios. El relato Guaycurú “El zorro sagaz quiere volar” presenta a un zorro que cree ser pájaro porque se había pegado  algunas plumas para poder volar. Lógicamente cae y se hace pedazos. El relato apunta a la necesidad de fortalecer la identidad individual y de la comunidad.

El relato wichí “El gato que abrió los ojos” se refiere a distintos animales: gato, burro, gallo, pato, etc. que estaban domesticados. Al enterarse de que iban a ser sacrificados, se rebelan, aprenden en conjunto cómo sobrevivir y finalmente optan por recuperar su verdadera identidad que tiene que ver con la libertad: “El cordero se transformó en corzuela y se metió en el monte… El burro se hizo anta… El gallo se volvió pavo del monte… El pato, un pato de los del agua… y el gato,… gato montés”. Narrado por Santos Aparicio de la provincia de Salta en 1905, este relato cierra el libro como una profecía, da cuenta del  crecimiento de la comunidad indígena a través de la profundización de la organización y conciencia de sus derechos y marca, en consecuencia, la esperanza de un futuro mejor. En síntesis, los relatos de los pueblos originarios del Gran Chaco, transmitidos oralmente de generación en generación, expresan la voz de un pueblo que ya no siente vergüenza por su raza y su cultura, se transforman en portadores de fuertes pautas éticas y culturales y, frente al peligro de disolución que plantea la globalización, aportan a la construcción permanente de la identidad del pueblo argentino.

Rosa María Conca. Licenciada en Letras. Docente de la Facultad de Humanidades
(UNSE).

PARA PENSAR Y ANALIZAR:

1 - ¿Qué mecanismos de vinculación con el entorno o contexto se denotan en los relatos?

2 - ¿Con que objetivo se construían este tipo de relatos? ¿Podrían establecer algún tipo de relación con hábitos o costumbres de la vida actual? ¿Cuáles? ¿A qué creen que se debe?.

3 - ¿Cómo describirían el modo de concebir la sabiduría y el valor otorgado al conocimiento? ¿Se aplicaba de modo implícito a un determinado rol dentro de la estructura social?.

4 – En función de los relatos a los que puede acceder hoy en día, ¿a cuál/es valores o virtudes se le daba más importancia? ¿Es posible, en función de estos, interpretar como concebían la idea de LIBERTAD?

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